viernes, 26 de diciembre de 2014

En perspectiva

Desde que pensás en hacer algo hasta que efectivamente lo hacés, puede pasar un buen rato. Y un poco así es la historia de este blog, y mi condenable hábito de procastinar las cosas. Originalmente, había intentado crear un blog en WordPress allá por 2012 titulado 'Cambiemos las cosas', una mariconada, un proyecto que nació muerto y que tenía como objeto movilizar a la ciudadanía ante temas de interés común o problemáticas sociales como la inseguridad, la falta de gestión gubernamental, la subejecución de obras públicas, y una larga lista de etcéteras. La idea era aprovechar el envión que había por aquel entonces donde alrededor del mundo, para bien o para mal, venían organizándose eventos, campañas, o hasta incluso manifestaciones masivas a través de internet, las redes sociales y los servicios de mensajería móvil como era el caso de BBM (muy popular en aquel entonces) y WhatsApp. Acá tuvimos el caso del famoso '8N', la multitudinaria marcha progre organizada en todo el país por Argentinos Indignados en repudio al Gobierno Nacional. Claro que la fogonearon a pleno los (multi)medios y fue lo que fue gracias a eso, pero bueno, era un poco la idea.

Cuestión que me había puesto "manos a la obra" e intenté, primero, crear un blog portando ese nombre en Blogspot, pero un chileno ya había adoptado el nombre para su propio espacio donde, en disonancia con lo que a uno le sugiere ese mote, habla de su amor platónico, una rubia increíble pero que no venía al caso. Después me mandé con un WordPress medio rebuscado que fue el mencionado aborto espontáneo. Pero ahí quedó. La nada misma. A la par, se me presentaron un par de interrogantes que no creo ser el primero le haya pasado: ¿cómo organizar todo el inmanente flujo de información alrededor de una o más temáticas cuando son cientos de miles las redes sociales, sitios de noticias, blogs, etc.? ¿Cómo unificar los criterios, llegar a un reordenamiento de la información e incluso plus ultra lograr el acuerdo y el consenso de los internautas? Habrán visto que, por ejemplo, cuando se postea una noticia en un diario online o cualquier página, debajo aparece toda una horda de foristas de los cuales algunos postean opiniones interesantes o más o menos coherentes, y el resto es por lo general pura basura e injurias. Más allá de eso, para ordenar un poco la cuestión surgieron algunas propuestas dignas de interés, como por ejemplo, Branch, de los creadores de Twitter. Branch ofrece la posibilidad de generar una selección de conversaciones de varios medios y redes sociales y poder agruparlas en una página determinada o blog. En la misma línea, luego surgió Storify, que hace más o menos lo mismo, no más que levanta las tendencias en las redes sociales acerca de determinados temas y a quien le interese, puede hacer un muestreo de las opiniones de los usuarios en las redes pero exponiéndolas en forma cronológica en su sitio web o blog. La papa del asunto es llegar a un estadio en que pueda organizarse en forma ordenada y relevante la multiplicidad de voces. Seguramente, como todo recurso de internet, hay data y mucha tela para cortar, pero no es el punto de este post. La impronta está, sólo resta que quienes construyen y sostienen el andamiaje de internet prosigan los avances en torno a la web semántica y el nuevo concepto conocido como 'internet de las cosas'. En definitiva, no supe cómo abordar el problema y me frustró la idea de que la propuesta terminase muriendo en un mar de "pelotudeces internetícias". Al mismo tiempo, pintó el inicio de la movida sindical informática de la que participo y entonces, detalle más, detalle menos, hoy a la fecha y a San Perón gracias insume gran parte de mi tiempo. Pero siempre es un buen momento para desempolvar los proyectos que uno siempre quiso llevar adelante y por motivos (o excusas) varias, nunca lo hizo. Espero este sea el primero de varios.

¿Por qué 'El Mero Fondo'? Ni idea. Talvez fue lo primero que se me vino a la mente en el instante en que decidí dar vida a este espacio, haciendo alusión al jocoso amarillista programa periodístico de Los Simpsons donde Homero, en vez de exonerarse de la acusación de acoso sexual contra una niñera que le cuidó los pibes, la manipulación de la entrevista lo hunde hasta el cuajo. Hay veces que cuando tomo la pluma para redactar una nota o editorial me dicen 'Crónica está diciendo que tus notas son amarillistas'. Espero se equivoquen, caso contrario el público me lo demandará.